En un hospital de Trípoli, capital de Libia, atienden a este niño holandés de 10 años, el único que salió con vida tras precipitarse ayer a tierra un avión con 104 personas a bordo, entre pasajeros y tripulantes. Sufrió fracturas en las piernas y lesiones en la cabeza, pero se halla fuera de peligro. Según los médicos, se encuentra en estado de shock, pero abre por momentos los ojos. El avión, un Airbus A330 de una empresa libia, cayó en momentos en que se aprestaba a aterrizar.
Un niño sobrevivió a una catástrofe aérea
AFP